¿Mirando lugares de venta de chatarra en Barcelona? Al año se producen cerca de mil toneladas de chatarra, esto es, ordenadores, portátiles,
teléfonos móviles, etcétera tirados a la basura, bien porque han dejado de funcionar o
bien porque simplemente se han quedado obsoletos y han sido sustituidos por un
modelo más moderno. Esta realidad por sí misma es alarmante, pero la agrava el
hecho de que muchos de los componentes utilizados en la fabricación de
productos electrónicos son altamente tóxicos: sustancias que degradan el medio
ambiente y en algunos casos son peligrosas para la salud de los seres vivos,
incluido el hombre.
Productos como plomo, mercurio, selenio, cadmio, litio, arsénico, todos ellos
increíblemente tóxicos, se utilizan en la fabricación de los circuitos internos
y otros componentes de los aparatos electrónicos. Mientras los aparatos están
en funcionamiento, no presentan ningún tipo de riesgo, pero si fueran arrojados
sin más a cualquier basurero, estos elementos, presentes en los centros de venta de chatarra en Barcelona, reaccionarían con el agua liberando parte de
esos tóxicos al suelo y a las fuentes de agua subterráneas.
Pensando en el grave problema de la chatarra electrónica, algunas empresas como RMI Industrial 2050
nos encargamos de retirar
los aparatos, revisarlos, reparar los daños y volver a ponerlos en circulación para extender su tiempo de vida útil. En cuanto a los aparatos que no se pueden
reciclar, nos encargamos de su traslado a las plantas autorizadas de reciclaje,
donde se les retiran los elementos contaminantes, y el resto de componentes se
procesan para fabricar nuevos productos. Este último proceso, la separación de
los elementos de alta toxicidad, es un procedimiento relativamente sencillo
para el que se emplean principalmente medios mecánicos que permiten recuperar
entre un 70 y un 80% de componentes.